Isabel Sánchez de la Nieta | Statement
Página web de la artista multidisciplinar Isabel Sánchez de la Nieta
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Subterfugios corporales

La dimensión del cuerpo como materia del arte (y como materia artística en sí), su reconversión en territorio de lucha y de emancipaciones punzantes respecto de los debates feministas y de género, su expansión como “material político” y su consideración en tanto que escritura, han sido una constante en el arte contemporáneo en los últimos cuarenta años. Inserta en esta dinámica, pero desde una posición muy personal, mi propuesta artística parte del interés por el (los) vínculo(s) que establece el cuerpo humano con su entorno, en concreto con las ciudades, de la cual extraigo la idea del cuerpo-paisaje como concepto y unidad indivisibles.

Construyo un diálogo entre órdenes opuestos generando un planteamiento equiparable entre lo biológico y lo urbano, la coexistencia de lo micro y lo macro, la simultaneidad del interior y el exterior. De todo ello, resulta una relación de contrastes que pone en entredicho la división antagónica del interior del cuerpo frente a la construcción cartográfica del paisaje que dialoga con ciertos aspectos de la sensibilidad post-moderna.

Gran parte de esta producción está realizada sobre radiografías. Su descubrimiento por parte de Wilhelm Conrad Röntgen supuso un gran avance para la medicina moderna. Pero detrás de estas imágenes hay algo más que un diagnóstico: habita la esencia del interior, una imagen enigmática envuelta en suaves degradados que provocan una gran sugestión en el espectador. Y es precisamente en ese sitio de ambigüedad y desplazamientos, donde se localiza mi ejercicio “caníbal” de intervención e injerencia. En esas “láminas clínicas” se halla la representación de lo que no se puede ver, de lo oculto tras la piel y que a su vez agita la consciencia del cuerpo visceral. Los rayos X, con su capacidad de fotografiar a través de los cuerpos opacos, generan la necesidad de ver más allá del ser, desplazando el cuerpo como “objeto” físico para revelar, a través de su estructura interna y sus misterios, el estatus de la vanitas contemporánea.

Las intervenciones que realizo sobre las superficies de las placas devienen en representaciones subjetivas de núcleos urbanos. Estos, al ser especulaciones del hombre, reproducen de alguna manera la fisonomía de un cuerpo en tanto que maquinaria creída perfecta. Su construcción responde a un proceso en el que hago énfasis en la relación que habita entre anatomía y cultura, entre el “yo” y el “otro”. A modo de palimpsesto se superponen siluetas de ciudades y sus retículas sobre radiografías del interior del cuerpo, creando así la dualidad (o fundando la figura) cuerpo-paisaje para hacer ver que los cuerpos trabajan como un sistema urbano y que las ciudades están transitadas por múltiples y pequeñas partículas que le dan vida.

A tales propósitos he descubierto una técnica que me permite manipular las radiografías extrayendo las sales de plata. De tal suerte que ese mismo proceso va gestionando dibujos en estrecho diálogo con las imágenes internas. A su vez, estos acoplamientos, confieren otro sentido a la imagen que me sirve de base, es decir la radiografía tal cual fue hallada, procurando un desplazamiento enfático de su estatus científico a su consideración como objeto artístico. Dicha técnica me permite establecer una conjunción entre el grabado calcográfico, el dibujo tradicional, la fotografía radiográfica y técnicas experimentales que me lleva a emplear el material radiológico como eje formal de mi creación.

Revisando diversas fuentes con el ánimo de hallar una genealogía en la que poder ubicar mi trabajo, descubro algunos vínculos (o si se quiere motivos de inspiración) en la cinematografía de principio del siglo XX. En filmes tales como El gabinete del doctor Caligari (1920) de Robert Wiene o Nosferatu (1922) de F.W. Murnau, entre otras que abordar ese mundo oscuro, de subjetividad lateral y de husmeo en la parte más recóndita del ser, aunque sea sólo en un orden más psicológico, en los dominios de la alteridad del sujeto. Estas cintas establecen una conexión con las escenografías ideadas dentro de la nocturnidad de las ciudades alegóricas. Asimismo con el punto trágico y premonitorio recurrente en los extensos paisajes románticos de Friedrich. Las radiografías, también, se conectan a las reminiscencias del claroscuro barroco que enfatiza su técnica tenebrista. De este modo, entre estas referencias y mi obra, se consigue una amalgama de conceptos tradicionales y actuales, propios de la práctica contemporánea de arte y su constante mirada revisionista y crítica.

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